Enemigos intimos y mujeres guerreras
No entiendo por qué dice la gente que no ve los programas de la llamada “tele basura” obviando el efecto terapéutico que ejercen sobre la sociedad. Con la cara pintada con los colores de “la Roja” y una especie de “matasuegras” en la mano, me comentaba alguien que lo de Belén Esteban no era serio y que jamás miraba esos programas televisivos. Pero tu te has visto? -aullé mientras observaba su lazo español atado en su frente de rebaño-. Vale, lo de la Esteban ya nos tiene un poco hartos a todos pero “Enemigos Intimos” es el programa al que, de manera inconsciente, todos querríamos ir. Y hablar, contar, machacar. “¿O no ho sabías? “No idó si” “si ja se veia venir”, etc,etc,etc.
La otra noche salí a cenar con mi amiga Silvia. Hablabamos de una pareja de amigos que había roto su relación sentimental y, sin querer, las dos dijimos al unísono: “¿Qué habrá pasado?”. Seguro que tú, el de la cara pintada con ceras bicolores, también te mueres por saberlo. Pero no, el de “la Roja” argumenta que eso es de mal gusto. Coño! Como la Carmen Lomana! De todos modos, en esta tierra nuestra, todo se sabe. O no. Me cuentan que una conocida esposa de un conocido mallorquín llegó llorando a una reunión de amigas. “Le he puesto un detective a mi marido. Me es infiel” y siguió moqueando entre abrazos. Cuando se recuperó de la hiperventilación, las amigas le comentaron “Reina meva, hace cuarenta años que todos sabemos que te es infiel. Por qué te gastas el dinero en tonterías? Haber preguntado a la gente” -y más sollozos, de nuevo-. Hay cosas que se saben y, si no, se presienten. Últimamente vemos a muchas señoras, que ya han cumplido los sesenta, acudir a fiestas veraniegas luciendo la pérdida de sus veinte kilos sobrantes de toda la vida y los ojos muy abiertos a causa de las jeringuillas inyectadas en su satisfecho rostro. “Es teu home deu estar babas en tu” “Chica, tu marido debe sentirse ahora tan enamorado como cuando os conocisteis”, le dicen las malvadas amigas. Y ellas, sin cortarse, lo sueltan: “Ese? Uy! ya no está para muchas fiestas! Toma!!!! Qué? ¿A que nos morimos por saber quien le alegra la menopausia? ¿A que si? Y no sería encantador que tuvieramos un programa de televisión local donde se narraran todos los detalles? Pues, en el amor como en la guerra, todo vale. Y yo quiero saber por qué aquellas hermanas que siempre paseaban juntas por las calles de Palma, tomadas del brazo, ahora se odian y maquinan venganzas. Si, si, siempre se dice lo mismo “per sa herencia”. O no. Si las nietas de Juanita Reina me lo cuentan, por qué no me lo contais vosotras? ¡Queremos que IB3 o TV de Mallorca nos conceda nuestro deseo!. Quiero que ese conocido que me contó una nueva tendencia de hogar muy femenina, se explaye ante Mallorca entera. Vale, lo cuento. Me dijo que ahora, muchos señores salen de cenas y “resopones” sin la abuela de sus nietos, madre amantísima de su hijos, porque ellas no ven bien la “vida frívola” de los que acuden a los “guateques”. Ellos salen de fiesta, solos, a exprimir sus últimos años de edad tercera sin dolores reumáticos. Las señoras, cuando ellos vuelven a casa, se levantan de la cama e impregan las sábanas de Agua Bendita”. -Se lo juro, me lo han contado varios señores de Palma-. ¿No es más interesante que saber que el marido de la nieta de Franco pasó la noche de bodas con una “madame” de prostíbulo?
Seguro que nos enteraríamos de la verdad de famosos rumores contados en la Plaza Santa Eulalia.
Volem llogar cadiretes!!!! Pasen y Vean.
