Ana Rosa adora a los bebés

Qué hermosas imágenes las de la periodista televisiva en los paises tercermundistas junto a niños de ilusionada mirada!!!!! Qué bello el calendario navideño cuya recaudación fue destinada a una ONG que crea escuelas para niños nacidos en paises pobres!. Qué ternura inspira AR cuando habla de esos niños que no han tenido la suerte de nacer en otras cunas. ¡Qué bello el detalle de preocuparse por esos inocentes infantes de todo el mundo, esos niños que viven en hogares desestructurados, hijos de agresivos alcohólicos y díscolas madres que no les cuidan como debe cuidarse a todo menor de edad. Bien por tí, Ana Ros. Lo que no comprendo es tanto amor, tanta dedicación por parte de madres, profesores, instituciones, ministras de igualdad, maestros de la verdad, ministros de sanidad y naciones enteras desvelandose por los menores e ignorando a los miembros de la tercera edad, cuarta o ya quinta. El niño es inocente y como dijo el sabio “feliz porque no tiene memoria”. Lo triste es cuando el alma se queda en el cansancio de las lágrimas de esa vida que se aleja. Ver como finaliza la trayectoria vital y sentirse un estorbo para la sociedad, la familia y las instituciones. Ana Rosa no quiere a los viejos, no siente ternura por esas manos repletas de “manchitas de cementerio” que necesitan el calor de otras manos ni por esos surcos de la edad en el rostro y la mirada taladradas por las inclemencias de la vida. Esos seres no le importan. Lo denoté la otra mañana, a la hora del desayuno, cuando el colaborador de la sección de Sucesos explicó que un conductor de una residencia se había dejado olvidados en el coche a dos ancianos que murieron sintiendo el abandono y el olvido. “Bueno, el pobre chófer cometió un descuido. Dicen que se había separado hacía pocos meses y tenía la cabeza en otra parte, eso puede pasar” dijo ella. Vale que AR no sienta la mínima lástima por los viejecitos – ya eran muy mayores, dijeron- pero escandaliza que no se dediquen cientos de programas al tema del abandono con resultado de muerte de esos ancianos. Escandaliza que se le quite a una madre a su hija por darle un merecido bofetón y que nadie se preocupe de un morado en el brazo de un anciano. Escandaliza que el telediario le dedique unos segundos a la noticia y no se le juzque al puto conductor como se hizo con el drogadicto que le pegó al héroe hoy privado de carnet de conducir por ser un borracho al volante. Neira salió de esta pero los viejecitos descansan en paz. Y tan en paz. Algún dia, Dios no lo quiera, los gemelos in vitro de Ana Rosa la dejarán en una residencia. Llegará con su maletita y pocas pertenencias a un lugar hostíl, a una casa extraña en la que no percibirá el aroma de un hogar construído a base de sacrificios y los in vitro irán a verla de vez en cuando. Si ella, tras una vida dedicada a los suyos, no encuentra mejor consuelo que perder un poco la razón e instalarse en el mundo del magín, la dejarán sola. “Nos mira extraña, quizá no nos reconoce” Y seguramente no reconocerá a esos individuos que le dan el cariño como limosna, aquellos que llevó dentro de su cuerpo y dió a luz para seguir dándoles luz toda -o casi toda- la vida. Las visitas se espaciarán y, al final, un gilipollas al que su mujer abandona por ser gilipollas, la dejará al sol, dentro de un coche, sentadita como Penélope. Y respirará la desolación hasta ese último suspiro mientras el chófer resta importancia al hecho tomandose unas cervezas con los amigotes. Una joven periodista dirá en su magazine matinal “bueno, ya era vieja y el tío es un hombre sin antecedentes que ha tenido un lapsus de memoria”. AR me recuerda a una conocida palmesana del Opus Dei a la que el ginecólogo le ha prohibido tener a su quinto hijo porque en cada embarazo ha peligrado su vida. Al preguntarle si será madre de nuevo dice “los manda Dios”. Y ella, tan pía, ha mandado a su madre a la residencia y ahí la tiene, mirando por la ventana y esperando que llegue un chófer olvidadizo que la lleve a un lugar de paz, lejos de esos hijos a los que ya estorba. AR seguro que lo comprende. Ella y la señora que decía en público, en el transcurso de un acto social, que su madre volverá a casa por Navidad porque “me resulta más económico tenerla en casa y, además, nos pagan por cuidarla”. Volverá la señora como aquel cantarano olvidado en el sótano y lucirá en el mejor rincón de la casa mientras su pensión le sirva a su amorosa hija para capear la crisis. Menos anuncios con niños guapos y sanos y más campañas para salvarnos de los inmundos gestores de los inexistentes derechos de los ancianos. Y al chófer le deseo muchos años de “lapsus de memoria” para que el remordimiento no le perjudique en nada. Descansen en paz los olvidados ancianos. Amén.

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Eugenia Planas

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10 2010

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  1. 1

    Leo sagradamente Ultima Hora, a pesar que no hantenido la delicadesa de contestarme un carta dirigida a su Consejero delegado.
    Viendo tu blog, creo que la intención de tu columna se ha perdido en la poesía y creo que esta empresaria con complejo de diva y de aristócrata Ana Rosa Quintana, merece que sus desaciertos tengan la difusión y amplificación mas grandes posibles.
    Y eso te lo digo yo, ya que se de buena fuente que lo que motiva a esta ex-pecosa no son los desfavorecidos de paises tercermundistas, sino la pasta millonaria que recauda con ellos. Ya vimos la cantidad de millones que recaudo en la cuenta que puso a disposición paraHaití y fué tan lista que el banco que eligió fue uno centroamericano famoso por sus movimientos poco ortodoxos, con lo cual evitaba el control que alguien pudiera efectuar aqui en España
    ¿Alguna vez publicó o comentó con papeles en la mano cuanto dinero recaudó con la catastrofe y cuanto fue a parar a las víctimas?
    ¿Porque a esta “estrella” nadie le saca fotos ni se entromete en su vida privada siendo que ella es la primera que practica tal argucia con otros?
    Y si,esta derechona ex de Alfonso Rojo y amiga de los falangistas actuales es la típica bonachona ante las cámaras, pero en su vida común es abusiva, déspota, clasista, arribista e insoportable.
    Hagan una encuesta encubierta en Sotogrande o con su servicio y veran la radiografía mas contundente de esta supuestamente reina de las mañanas.

  2. Heston #
    2

    Al mallorquin¿que tiene que ver la derecha(derechona segun usted y falangistas,con comportarse de forma hipocrita? más hipócritas on los progres millonarios…

  3. aina #
    3

    Me pareix, nina, que has pixat fora de test. A més d`escriure ben malament t`hauries de mirar un poc la guixa. No hi ha res més hipòcrita i demagog que un socialista podrit de doblers que roba als seus ciutadants per darrera, mentre per davant, els jura que lluitarà pels seus interessos.
    L`Ana Rosa fa una labor social,reina, el que no vo dir que s`hagi de buidar les butxaques per ells, dóna veu a uns nins que, per desgràcia, no ténen la sort de que el teu president els pugui robar el menjar.

  4. M #
    4

    Ido jo, sentint-ho molt, i no volent-me ficar en temes polítics, he llegit aquest article i he entés el que vols dir.

    Jo també crec que hi ha molt poca consideració amb les persones majors. Als nins està bé protegir-los i fer coses pels més necessitats. Però les persones majors són invisibles i no es té mai en compte com poden estar, no es lluita pels seus drets.

    En una societat cada vegada més major seria necessari vetllar pels seus drets i deures i per visibilitzar el seu sofriment.

    I per la gent que comenta, per favor, una mica més de diplomàcia.

  5. 5

    Els temps que vivim són difícils per tots. A poc que agú pugui donar una mica d’ajuda a qui més ho necessiti, ben fet estarà sigui un nen o un major.



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